Cándido Conde-Pumpido (La Coruña,1949), recién elegido presidente del Tribunal Constitucional, ingresó en la carrera judicial en 1974 y dos décadas más tarde, en 1995, ingresaba en el Supremo como el magistrado más joven de este alto tribunal, en concreto de su Sala Penal. Contaba entonces con 45 años de edad y había desarrollado ya una intensa actividad jurisdiccional, académica y social, siguiendo una larga tradición familiar. Su abuelo fue presidente de tres Audiencias Territoriales, el antecedente de los actuales Tribunales Superiores de Justicia, y su padre, teniente fiscal del Supremo.
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