América Latina sirve para lo mismo que todo lo demás: es munición en la guerra sectaria. Si hubiera sido el actual presidente del Gobierno, Alberto Núñez Feijóo habría asistido a la Cumbre Iberoamericana de Santo Domingo y habría estado con autócratas. Son gajes del oficio: los editores tenemos que tratar con poetas. Como ha escrito Ignacio Varela, fue un error contraponer el acto que celebró el PP en Madrid este fin de semana a la Cumbre, y eso sin contar el espectáculo grotesco de la predicadora evangelista Yadira Maestre, cuyo discurso resulta estridente en una cultura política laica, aunque el rigor de sus razonamientos no está lejos del de los que vierte la secretaria de Estado de Igualdad. Por supuesto, es una operación discursiva, de entretenimiento.
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