Una de las mentiras más repetidas por la derecha desde 2007, cuando el Gobierno de Zapatero impulsó la ley de memoria histórica, es que el pacto de la Transición incluyó el olvido del franquismo. Fue exactamente lo contrario: ese pacto se basó en el rechazo y la impugnación absoluta del franquismo. Bastaría con consultar los periódicos o el diario de sesiones del Parlamento para comprobar cómo incluso los franquistas más insignes, como Torcuato Fernández Miranda o Fraga —no digamos ya Suárez—, renegaban abiertamente del franquismo o, en el mejor de los casos, lo escondían lo más posible.
Sé el primero en comentar en «La Transición fue antifranquista»