La campaña baja al barro: empujones, insultos e hipérboles interesadas

Cobra un sueldo público de 87.276 euros. Ocupa un escaño en el parlamento autonómico de Cataluña, es decir, un puesto de representación ciudadana. La tarde del domingo, Ignacio Garriga, secretario general de Vox, daba un mitin de campaña en Badalona cuando golpeó el micrófono del atril desde el que hablaba y, hecho una furia, se dirigió —seguido por varios guardaespaldas— a un grupo de personas —separadas de los simpatizantes por un cordón policial— que protestaba con senyeras y banderas LGTBI. Vox aplaudió el gesto de su portavoz en Cataluña, pero editó el vídeo, ocultando el final, cuando Garriga se encara con quienes protestan y, en el barullo, provoca que una mujer canoso caiga al suelo. La cuenta oficial del partido retuitea a Hermann Tertsch, representante de Vox en el Parlamento europeo que, a su vez difunde en sus redes un mensaje en el que se lee: “Lo de Garriga enfrentándose a las ratas separatistas se iba a acabar rápidamente. A los dos actos en los que se van las ratas calentitas a casa no aparecen más”. El comentario más repetido sobre el episodio en la cuenta oficial del secretario general de Vox es: “Con dos cojones”.

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