Sueño y volante, mezcla mortal

Un conductor se sube al vehículo. Es de madrugada y acaba de salir de trabajar. Le queda por delante media hora hasta llegar a su destino. Un recorrido de unos 30 kilómetros que conoce al detalle porque lo hace cinco días a la semana. Arranca el coche y, como se encuentra cansado, apaga la radio. Tan solo tres semáforos le separan de la carretera. En pocos minutos pasa de una ciudad iluminada a una vía secundaria donde solo las luces del coche rompen la oscuridad de la noche. En segundos, el conductor se queda dormido y su vehículo se sale de la vía y acaba en medio del campo. Esto, que puede parecer exagerado, es el esquema normal de las muertes por sueño que se producen en las carreteras españolas. Según datos de la Dirección General de Tráfico (DGT), el 8% de los 1.145 fallecidos en las carreteras en 2023 (91 personas) se quedó dormido al volante.

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“Hay que dejar el móvil fuera la habitación”

En general, se duerme bastante mal y es un hábito social que se cuida poco. Ese es el principal resumen que hace la doctora María Alfonso, neumóloga del Hospital Universitario de Navarra y experta de la Sociedad Española del Sueño. “Le robamos tiempo al descanso porque se infravalora, pese a que es de extrema importancia para todo el reino animal. Preferimos dedicar ese tiempo al ejercicio, al trabajo o al ocio”, analiza la especialista.
Dos de los factores que más horas de sueño están robando a las personas son la televisión y los dispositivos móviles. Cuando el cuerpo segrega la melatonina ―la llamada hormona de la oscuridad de cara a la noche―, muchas veces se está delante de una pantalla, cuya luz la elimina. Eso se traduce en que el cerebro siga muy despierto y permanezca en alerta, según Alfonso.
La experta da algunos consejos para dormir: establecer unos horarios regulares de sueño y tener una habitación tranquila con una temperatura de 19º o 20º, con colores claros, en la que no haya ni televisión ni una mesa de trabajo o de estudio. A eso se añade cenar dos o tres horas antes de dormir y no hacer ejercicio físico o deporte antes, porque actúa como estimulante. “La población tiene una mala higiene del sueño. Hay que apagar la televisión y dejar el móvil fuera de la habitación. Y no es, como se piensa, un hábito solo de jóvenes o adolescentes. También les ocurre a los adultos”, añade la neumóloga.
Esa falta de sueño desemboca en cansancio durante el día, falta de concentración, irritabilidad y menor eficiencia: “Al volante se traduce en falta de reflejos y de reacción al volante, menor concentración, más distracciones y en muchos más errores que llevan a no decidir bien”. “Lo único que funciona es pararse y dormir. No vale el bajar ventanillas o el ponerse música. El mensaje debe ser claro y es que así no se puede conducir”, concluye la especialista.

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