Si finalmente cumple su palabra, Carles Puigdemont volverá esta semana a Cataluña, tras siete años driblando la acción de la justicia española en el extranjero. Solo su núcleo más próximo conoce los detalles de una operación de gran riesgo personal y de alto voltaje político y que, de entrada, se ofrece como la gran turbulencia a la que se tendrá que enfrentar Salvador Illa en el tramo final de su investidura. El fundador de Junts insiste en que quiere estar en su escaño en el debate que muy posiblemente comience el jueves en el Parlament. El voto de Puigdemont está blindado por la reforma del reglamento de la Cámara, pero una detención coincidiendo con el pleno podría tener efectos más allá de lo simbólico. De entrada, la mayoría de los grupos del arco parlamentario aceptan que se podría dilatar la sesión, ante las presiones para escenificar el rechazo a que no se le aplique al exeurodiputado la ley de amnistía.
Sé el primero en comentar en «El regreso de Puigdemont amenaza con dilatar la investidura de Illa»