La fuerte lluvia que ha caído este sábado sobre Madrid ha pasado por agua el tradicional desfile de la Fiesta Nacional del 12 de octubre y ha obligado a recortarlo drásticamente: se ha suprimido el desfile aéreo, en el que tenían previsto participar 85 aeronaves, y se ha cancelado la llegada de la bandera española desde el aire, traída por un paracaidista de la PAPEA (Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire), así como la tradicional parada de la Patrulla Águila, que dibujaba con humo los colores de la enseña nacional en el cielo de la capital. Incluso ha habido un momento en el que, al arreciar la tormenta cuando ya habían pasado las unidades motorizadas y faltaba el desfile a pie, el Rey, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y la ministra de Defensa, Margarita Robles, han debatido en la tribuna la posibilidad de suspenderlo.
Sé el primero en comentar en «La lluvia obliga a recortar un desfile de la Fiesta Nacional sin aeronaves y con pitidos aislados a Sánchez»