La incertidumbre que rodea el proceso para dar oficialidad al catalán en Europa genera una onda expansiva que alcanza a Barcelona y Madrid, con repique en la gobernabilidad de España. Junts per Catalunya repite que el asunto es capital y que tiene capacidad para ser hormigón o arena en los inestables cimientos que sostienen al Gobierno. Carles Puigdemont ha insistido en plantear la carpeta de la lengua como un requisito fundamental para mantener relaciones más o menos fluidas con el PSOE y ha lanzado repetidos mensajes para advertir que el tema acumula meses luciendo como un suspenso en la cuartilla de notas de Pedro Sánchez. Más allá de medir la temperatura entre las dos partes, el desenlace de la trama con el catalán pone a prueba el orden interno en Junts, tras la controvertida decisión de Puigdemont de apartar al partido de un pacto de consenso en Cataluña por la promoción de la lengua que impulsó el expresident Pere Aragonès (ERC).
Sé el primero en comentar en «Puigdemont se juega su estrategia por el catalán con la decisión de Bruselas»