
Vox no quiere ser una derecha como el Partido Popular, ni tampoco su muleta, sino desafiar aquello que Pablo Iglesias solía tildar de ”régimen del 78″. Es decir, transformar el tablero político y sustituir a largo plazo al partido de Alberto Núñez Feijóo. La ultraderecha quizás se haya dado cuenta de que existe un caldo de cultivo social, económico y generacional para acabarle de dar la puntilla a nuestro bipartidismo clásico. Ha ocurrido ya en otros países.
Sé el primero en comentar en «Vox desafía a la España ‘boomer’»