“Allí tenía un olivar de mi bisabuelo… Qué tristeza. Pero bueno, esto es lo que nos ha tocado vivir”, dice con los ojos llorosos María Luisa Rebollo, de 57 años, vecina de Jaraicejo (Cáceres). A este pueblo extremeño de 457 habitantes se acercaba a media tarde de este viernes el incendio originado la víspera en Casas de Miravete, a 19 kilómetros, que ya había alcanzado “una pequeña parte de la reserva del parque natural de Monfragüe”, según un portavoz de la Consejería de Agricultura de Extremadura. Se han quemado más de 1.100 hectáreas y el fuego está en nivel 2 de alerta. Jaraceijo se ubica a tres kilómetros del punto crítico.
Sé el primero en comentar en «La tensa espera en los pueblos amenazados por el fuego: “Allí tenía un olivar de mi bisabuelo… Qué tristeza”»