Se ha puesto de moda entre algunas voces progresistas llamar “fachapobre” a los votantes precarios de la ultraderecha. Cabría reflexionar sobre lo despectivo del término. Nuestro país registra hoy la juventud más derechizada de la democracia —según el CIS— y seguramente la mayoría de ellos no venía así de cuna, ni puede reducirse todo a los bulos que circulan por las redes sociales, o a la reacción antifeminista. Su malestar tiene también que ver con las expectativas frustradas que ha dejado la izquierda a lo largo de la última década.
Sé el primero en comentar en «La venganza de los ‘fachapobres’»