España es condenada por la “manipulación sistemática” de las pruebas de dos violaciones en Pamplona

El abogado José Luis Beaumont junto a una de las dos denunciantes por presunta violación mediante sumisión química, en el despacho del primero en Pamplona, el pasado 22 de diciembre.

Cuando Marina L. despertó aquel mediodía de diciembre de 2016, estaba desnuda en una habitación a oscuras. Consiguió abrir la puerta a tientas y llegar a un salón en el que se encontró con su amiga. “Estaba en el sofá, con dos chicos, parecía medio ida”, recuerda. Ella no los conocía y le llamó la atención la “ausencia de efectos personales” del piso. Preguntó de quién era la casa. Su amiga tampoco lo sabía. Se vistieron y apenas hablaron con ellos. Uno de ellos llamó a un taxi y ellas bajaron a la calle a esperarlo. “Nos sentamos en una acera y fue cuando [ella] me dijo: tienes el cuello marcado”, recuerda Marina L. Dos semanas después, en una comisaría de Pamplona, su amiga declaró que de aquella madrugada solo recordaba los gritos de Marina y que ella misma tenía “flashes” en los que se veía manteniendo relaciones sexuales, sin saber por qué.

Seguir leyendo

Marina L. sostiene la sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos que condenó a España por no investigar su denuncia, y la de una amiga, por violación mediante sumisión química, el pasado 22 de diciembre en Pamplona.

Sé el primero en comentar en «España es condenada por la “manipulación sistemática” de las pruebas de dos violaciones en Pamplona»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.