Dos de mis amigas de toda la vida han sufrido violencia sexual. Las dos denunciaron y las dos vieron condenados a sus agresores, pero el proceso fue largo y tedioso, especialmente en uno de los casos. Ambas tuvieron que visitar varias veces la comisaría y el juzgado y, si les preguntas, las dos hablarán del buen trato que recibieron por parte del personal policial y de la Administración.
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