Cuánto se asombraron algunos en la última campaña electoral andaluza por la puesta en escena de Macarena Olona en los debates televisados. De repente, muchos descubrieron la retórica brutal y la argumentación onírica de la candidata de Vox, capaz de acusar al PP de fomentar la masturbación en las escuelas. Lo más sorprendente era que eso causase sorpresa, después de las performances que la ahora repudiada por su partido llevaba dos años y medio representando en el Congreso de los Diputados. Pero en estos tiempos ya se sabe que cuenta más lo que se dice en los platós de televisión que lo que se hace en la vetusta sede de la soberanía popular.
Sé el primero en comentar en «Olona era esto»