La investidura del flamante alcalde de Barcelona, el socialista Jaume Collboni, comenzó el sábado con veinte minutos de retraso. Eran las 17.20, Collboni no aparecía y los teléfonos ardían en el grupo municipal del PP. El retraso era la última pantalla del frenesí que se vivió en Barcelona desde la tarde del miércoles. La penúltima pantalla fue cuando, a las 16 horas, los comunes de la exalcaldesa Ada Colau lanzaban la bomba: votarían al PSC en la investidura. Saltaba por los aires el pacto que habían fraguado el ganador de las elecciones, Xavier Trias (Junts), y ERC, que les daría la alcaldía si no había una mayoría alternativa de 21 concejales. Y la hubo: los que sumaron socialistas, comunes y el PP.
Sé el primero en comentar en «Una inesperada decisión de Vox y todos a correr: las 72 horas de infarto que decidieron el alcalde de Barcelona»