La llegada de marroquíes a las costas andaluzas, especialmente a Almería, lleva meses aumentando de forma silenciosa. Cruzan el mar de Alborán en diferentes tipos de embarcaciones, pero un nuevo modus operandi está detrás del repunte. La mayoría desembarcan a plena luz del día, en grupos de hasta 70 personas, en potentes lanchas neumáticas usadas tradicionalmente para el tráfico de drogas. Las manejan mafias que no dudan en usar la violencia para dejarlos en tierra cuanto antes y darse la vuelta a toda prisa para evitar ser interceptados. El trayecto cuesta unos 10.000 euros por persona, con lo que sacan hasta 700.000 por trayecto.
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