En las tres décadas que separan 1993 de 2023, casi 4.000 diputados tomaron posesión de su escaño en España. Pero, de todos, solo 45 fueron inmigrantes. Mientras que por la calle se veía cada vez con más frecuencia a extranjeros, en los parlamentos y los ayuntamientos eran la excepción.
Solo 17 caras distintas
Estas son otras de las conclusiones del estudio La diversidad en la política española. Mecanismos que favorecen y obstaculizan la inclusión de minorías en puestos de representación política (con la participación de Sciences Po, el CNRS francés, el CSIC y el Instituto de Políticas y Bienes Públicos):
17 caras en 30 años. Aunque ha habido 45 escaños ocupados por inmigrantes desde 1993 a 2023, solo se sentaron en ellos 17 personas distintas, porque varias repitieron mandato.
Un tímido cambio desde hace unos años. Aunque la proporción apenas haya cambiado en tres décadas, sí que ha aumentado la de inmigrantes de primera generación frente a los de segunda. Desde 2016 se detecta mayor presencia de políticos que no nacieron en España (frente a la de hijos de inmigrantes). Y también de políticos que visiblemente son de origen inmigrante por sus rasgos frente a otros que lo son, aunque no tengan rasgos diferenciables o nombres extranjeros.
Se vota por ideología, sobre todo. La prioridad —en general para todos los votantes, sean migrantes o no— es votar sobre todo por cercanía ideológica. Los inmigrantes no dan prioridad a que sea otro inmigrante quien los represente, de manera parecida al hecho de que las mujeres tampoco priorizan votar mujeres, ni los jóvenes a otros jóvenes. Eso sí, si a los migrantes se les da a elegir entre dos listas distintas de su mismo partido, escogerían la que se parece más a ellos, destaca la autora del estudio, Laura Morales.
Rasgos visibles. Las personas con rasgos visibles de ser inmigrantes son reclutadas con más frecuencia por invitación personal de un partido que los que no tienen esos rasgos.
Ser mujer no es desventaja. Dentro de que son pocos diputados migrantes, ser mujer no supone una desventaja añadida: el porcentaje de diputadas inmigrantes ha sido normalmente superior que el de mujeres no inmigrantes. Pero ser joven sí que juega en contra. Apenas hay menores de 30 años.
Más población migrante en un territorio no es igual a que haya más políticos migrantes. Que haya mayor concentración de inmigrantes en una región determinada no es el factor más determinante para que ese territorio cuente con más políticos migrantes.
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