Jeremías y Ezequiel están en casa. Imaginados y cincelados sobre la piedra por el Maestro Mateo hace casi mil años como parte de la imponente portada que diseñó para la catedral de Santiago, regresan a la ciudad. Y Compostela los celebra con una exposición gratuita del Museo do Pobo Galego que cuenta su historia. Por qué se les llama Jeremías y Ezequiel, Abraham e Isaac. Su apariencia colorida, su posición en el Pórtico de la Gloria, su simbología. Qué sucedió con los profetas tras la transformación de la catedral en el siglo XVI. Y sobre todo, la historia de su expolio y su recuperación tras un largo proceso judicial.
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