José Luis Rodríguez Zapatero anunció, tras ser imputado por un presunto delito de tráfico de influencias y ser registrado su despacho el pasado 19 de mayo, que pronto iba a dar explicaciones a los ciudadanos. No lo hizo y cuando, el 17 de junio, acudió a declarar ante el juez José Luis Calama en la Audiencia Nacional, le pidió más tiempo —“una semana o diez días”— para aclarar el origen de las joyas que fueron halladas en su caja fuerte en su oficina de la calle Ferraz y que un informe pericial ha tasado en 1,3 millones de euros. Tampoco lo hizo una vez expirado ese plazo. Este jueves, en una entrevista en TVE, es decir, más de dos meses después del hallazgo, cuando el periodista Javier Ruiz le preguntó de dónde habían salido, el expresidente del Gobierno se limitó a decir que eran “un regalo de cortesía”, pero continuó sin aclarar su origen. Eso lo hará, aseguró, ante el juez.
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