
Desde que el 30 y 31 de julio unas 80.000 personas entraran en Ceuta, las calles que llevan a las instalaciones de Loma Margarita, en el oeste de la ciudad, son un perfecto repaso de todas las guerras, hambrunas y fundamentalismos que golpean al Sahel, la franja de países que va del Sáhara al Mar Rojo, donde se suceden todas las desgracias inimaginables.


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