
Y en el día 25, Ceuta saltó por los aires y la paciencia se agotó. No hace falta ser muy listo ni un fino analista para entender la situación cuando el taxista, el farmacéutico, el policía, el político, la prostituta, el vendedor de droga, el exmilitar, el ama de casa, la estudiante y el camarero repiten la misma frase: “No podemos más”. Este martes, distintos episodios evidenciaban que en Ceuta han comenzado a romperse las finas costuras que unen una ciudad de 84.000 habitantes, 17.000 funcionarios y tres religiones mayoritarias, que de un día para otro se llenó de inmigrantes que caminan desorientados, arrastrando los pies y con las manos en los bolsillos, pasando las horas.
Sé el primero en comentar en «Crece la tensión en Ceuta entre protestas por la gestión de la crisis y la llegada del ministro Torres»