En Valencia un hombre intentó acceder desnudo a un juicio por exhibicionismo y en la Cadena SER dos exvicepresidentes del Gobierno explicaron al periodista Aimar Bretos que los medios públicos deben responder a las mayorías electorales. Según Carmen Calvo, tienen que mostrar “sensibilidad” con las urnas: “Lo contrario es terrible: es dejar a un profesional que pagamos con dinero público que [actúe] con arreglo a su criterio y a uno que conoce y a la ideología que más le guste a él”. Pablo Iglesias señalaba un informe lunático-maccarthista que evaluaba la ideología de los tertulianos en un gráfico de quesitos. Así justificaban la dimisión forzada de José Manuel Pérez Tornero como presidente de Radio Televisión Española, y más que lamentarnos por la exhibición de posiciones netamente antiliberales deberíamos celebrar la claridad, tan valiosa en tiempos de confusión.
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