Pere Aragonès, presidente de la Generalitat, dio el miércoles un paso al frente y destituyó a Jordi Puigneró, vicepresidente y consejero de Política Digital y Territorio (Junts) por falta de confianza al no haberle comunicado con antelación que su grupo iba a pedir que se sometiera a una cuestión de confianza. La destitución culmina un largo proceso en la que Aragonès se ha ido plantando ante su socio, históricamente heredero del partido hegemónico del nacionalismo (CiU) y desplazado ahora por ERC.
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