Falsos culpables en un país de quijotes: cómo unos ciudadanos lucharon por dos condenados en Cataluña

El albañil Ahmed Tommouhi (Nador, 1951) no ha vuelto a ver a su mujer, a la que dejó en Marruecos con 28 años, tres niños y sin trabajo, para emigrar a Cataluña en busca de una vida mejor. Su mujer tiene hoy 60 años y vive sola en la casa que su marido no llegó a terminar en Nador. De estos 32 años, Tommouhi estuvo 15 injustamente preso y lleva 17 esperando “la verdad”. Hoy él también vive sólo, en una “barraca” en Martorell. El tiempo acerca la verdad y la abogada que ha conseguido esta semana que el Tribunal Supremo reconozca, por segunda vez, su inocencia, se acercó el viernes a Martorell a conocerlo en persona. Cuando escuchó que no piensa volver a Marruecos, sino que quiere que su mujer venga a España, la abogada le preguntó si no está enfadado “con este país”:

Seguir leyendo

Sé el primero en comentar en «Falsos culpables en un país de quijotes: cómo unos ciudadanos lucharon por dos condenados en Cataluña»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.