En sus inicios la entrada infantil costaba cinco pesetas y la de los adultos, 10. Era el precio para vivir una aventura que en la Costa del Sol de los años 70 no tenía comparación. Su primera mascota fue un burro llamado Pepo y allí se celebraban hasta las comuniones. La moneda oficial era el tivolino y permitía entrar en un laberinto de espejos, una enorme noria o el Ratón Vacilón. También al pasaje del terror que fue inaugurado por Anthony Perkins, mito del Hollywood más terrorífico tras su papel en Psicosis. Había además un teatro que impulsó a las folclóricas —Isabel Pantoja, Rocío Jurado o Lola Flores, entre otras— y por el que pasaron desde Julio Iglesias a James Brown. El parque de atracciones Tivoli World, en Benalmádena, forma parte de la memoria histórica local y del recuerdo colectivo de media España. Justo lo que quiere convertir en documental la productora malagueña AliquinDoc, que ha realizado un llamamiento para solicitar viejas imágenes en vídeo y fotografías caseras a las más de 35 millones de personas que lo pasaron en grande alguna vez en el recinto, camino de los tres años cerrado debido a un largo proceso judicial.
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