En política también hay periodos de hibernación. Son momentos en los que las cosas se ponen tan difíciles que la mejor solución es esperar a que baje la tormenta para ver qué queda después de la nieve. La legislatura, y en especial la relación entre el PSOE y Junts, la más tormentosa pero a la vez imprescindible para sacar adelante la investidura de Pedro Sánchez en 2023 y para avanzar en las reformas pendientes, ha entrado en esa hibernación, a la que en pocas semanas se suman dos elementos clave: la campaña de las elecciones extremeñas [21 de diciembre], que se empalmará después con las de Castilla y León y más tarde con las andaluzas, si es que no hay más, y el parón en el Congreso, que solo tendrá una semana de pleno en diciembre y estará sin ellos hasta finales de enero, mes inhábil.
Sé el primero en comentar en «Los socios aprietan pero (aún) no ahogan»