Doce días a la deriva, sin motor, ni radio y con olas de cinco metros: así venció Aureliano al mar

Su velero, el Almirante, era un granito de arroz en mitad del Mediterráneo. Mientras se comía el último trozo de pollo reseco, sonrió ante una idea: seguro que nadie más que él sabía que estaba todavía vivo. Él tampoco se lo podía creer. Habían pasado 11 días y desde hacía cuatro ya nadie lo estaba buscando. “Yo sabía que era hombre muerto, pero aún no lo estaba”.

Seguir leyendo

Retrato de Aureliano Mendes, en una imagen del 10 abril.Aureliano Mendes sobre su motora amarrada en el Náutico de Gandía (Valencia).

Sé el primero en comentar en «Doce días a la deriva, sin motor, ni radio y con olas de cinco metros: así venció Aureliano al mar»

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.