Nunca fue un juicio normal. Era difícil que lo fuera porque entre los principales procesados está José Luis Ábalos, un hombre clave del núcleo duro de Pedro Sánchez desde 2017. Pero en el último día, ya cuando está a punto de cerrarse este miércoles con las alegaciones finales de las partes y el turno de última palabra de los acusados, el juicio del caso mascarillas se convirtió en un arma de gran calibre de los dos grandes partidos contra el otro.
Una acusación popular se revuelve contra el PP
La Asociación de Abogados Demócratas por Europa (Adade), próxima al PSOE y que ejerce la acusación popular en el juicio celebrado contra Ábalos y Aldama, se ha revuelto contra la decisión del PP de pedir una mayor rebaja de las penas de cárcel aplicables al comisionista. Adade ha denunciado en un escrito que el partido conservador, que representa en la vista a todas las acusaciones populares (ya que el Tribunal Supremo las unificó bajo su batuta), ha tomado esa iniciativa sin «consultar» al resto de acusaciones y, por tanto, «ignorando» sus opiniones. Por ello, la asociación solicita que no se acepte el escrito de reducción de penas presentado por el PP en nombre de todos, y se le permita a Adade poder plantear sus propias conclusiones definitivas y exponerlas en el juicio.
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