La política es como Galicia, muy caníbal, se ha vuelto a demostrar. El otrora todopoderoso José Luis Ábalos es ya una caricatura itinerante, con su camiseta para las mudanzas y sus chanzas rancias y machistas. En breve el supernegociador Santos Cerdán, que hace nada visitaba mensualmente a Carles Puigdemont en Waterloo, podría pasar a ser un traidor a ignorar del creciente Grupo Mixto del Congreso. Los medios, además, en nuestra desmemoria galopante engullimos noticias, escándalos, sumarios judiciales y expolíticos a tal velocidad que no le concedemos tiempo a las Nuevas Generaciones del PP ni para encargar gamberros vídeos alusivos en su inteligencia artificial. Pedro Sánchez también lo sabe.
Sé el primero en comentar en «‘Os Resentidos’ pueden tener alguna razón»